Una excelente alternativa para quienes sueñan con vivir cerca del mar, pero valoran la tranquilidad, el silencio y un entorno familiar. En el pasaje Frutillar, a solo un par de calles de la playa El Abanico, se encuentra esta acogedora cabaña, perfecta para disfrutar y desconectarse. Cuenta con 372 m² de terreno y 89,61 m² construidos, distribuidos en 4 dormitorios, 2 baños, habitación de servicio con baño y logia. Además, regala una linda vista al mar, ideal para comenzar y terminar el día con calma. Un lugar pensado para vivir bien, cerca de la playa y lejos del ruido.